Conflicto Mapuche, ¿de qué estamos hablando?

Por Fco • 3 Oct, 2009 • Sección: Actualidad

Por Felipe Reyes…

Hace más de 10 años los habitantes de las zona de conflicto  en la Araucanía, conviven con las manifestaciones de violencia por parte de algunos  comuneros mapuches y simpatizantes del movimiento indígena. Considerando como se les ha escapado de las manos el problema, en tono político, al gobierno de la Presidente  Bachelet , se hizo público el envió al parlamento de un proyecto para la creación de un Ministerio de Asuntos Indígenas.

Ultimamente las noticias nos muestran tomas de terrenos, cortes de carreteras, incendios, robos y otros. Así las cosas, nadie pondría en duda que el conflicto mapuche más progresa que declina.

Tras un fuerte aumento de las acciones violentistas en 1998, durante el gobierno de Eduardo Frei, y alcanzando un punto nunca antes visto para un conflicto de esta índole entre 2001 y 2002 durante el gobierno de  Lagos, luego pareció disminuir, pero desde el año pasado registra un nuevo ciclo que va en crecimiento.

Este aumento coincide con la propuesta indígena Re-Conocer, impulsada por el gobierno, el cual promete un incremento en la entrega de tierras, eje primordial del conflicto. Sin ir más lejos, desde que en 1993 se dictó la ley 19.253, la Ley Indígena, se han invertido sobre 160 mil millones de pesos en comprar predios y, sin embargo, las reivindicaciones no terminan. Los críticos a esta propuesta aseguran que el enfoque tiene varios problemas: irregularidades, aumento del valor de las hectáreas, fomenta ilegalidades y afecta al desarrollo de la zona, directamente a las familias del sector.

La ley 19.253 estipula dos formas de adquirir predios: por compra directa y a través de subsidio. El saldo es que el 75% de las tierras se ha adquirido por compra directa, pese a que la ley aprueba su uso sólo para casos en los que haya conflictos jurídicos. Desde 1995 a 2008 se han adquirido más de 95.000 hectáreas por compra directa, con una inversión de 126 mil millones de pesos, mientras que por subsidio sólo se han adquirido 27.240 hectáreas, por un monto de 41 mil millones de pesos. Además, no existe un registro que estipule cuáles son los conflictos contemplados y cuáles son las tierras que se encuentran en esta situación. La ley sólo señala que los problemas pueden ser múltiples y que la decisión final recae en el director y en el consejo de la CONADI, y en el caso del subsidio, que debiese ser más objetivo, la situación se repite, recayendo la decisión final sobre el director de la CONADI.

Por otro lado, la entrega de tierras no viene acompañada de recursos ni de capacitación para explotar los terrenos. Ello fomenta justamente lo que la ley prohíbe: enajenar las tierras recibidas. Eso no es todo, el 60% del presupuesto de la CONADI se destina a la entrega de predios, dejando de lado aspectos como la educación y la salud. Así, solo se beneficia a un 33% de los indígenas de sectores rurales. Además, la CONADI destina 29 mil millones de pesos al Fondo de Tierras y Aguas Indígenas y sólo 2 mil millones de pesos al Fondo de Desarrollo Indígena. Y los títulos de dominio son colectivos, por lo cual, los individuos no pueden ser ayudados por organismos como CONAF, SERVIU o FOSIS.

Esto ha generado un impacto negativo en la región, que podemos asociarlo a la crisis que vive la región:

1) En Desarrollo, los índices de crecimiento en la zona muestran un debilitamiento del desarrollo regional (INE), por ejemplo, la inversión de extranjeros ha sido nula desde el 2004. La Araucanía ocupa el ultimo lugar del país en Competitividad. Y solo un 4,8% ha crecido la región entre 1985 y 2007, mientras que el resto del país lo ha hecho en un 5,6% anual.

2) La pobreza alcanza un 20,1% en la zona (encuesta Casen 2006). Las dos localidades más violentas, Malleco y Cautín, tienen los índices de pobreza de 28% y 17,9% respectivamente. La actividad económica cayó un 3,1% en la región y la tasa de desocupación es de un 14,1%, o sea, la más alta del país.

3) En el SIMCE 2008, los alumnos de la región no avanzaron con respecto a 2006, obteniendo resultados significativamente bajos con respecto el resto del país en Lenguaje y Comunicación.

Hay que dejar en claro que, a pesar de la dura realidad que se vive en las zona las familias mapuches, este conflicto puede ser mal interpretado a la hora de buscar responsables por los actos violentistas. Lo deja en claro Ena Von Baer en Libertad y Desarrollo: “…Esta línea de análisis olvida, sin embargo, que pese a la dura realidad que a muchos les ha tocado vivir, la mayoría de los mapuches son pacíficos y muy respetuosos de la Ley..”.

Quienes hacen noticia son grupos específicos radicalizados y que mantienen vínculos entre sí: La Coordinadora Arauco Malleco (CAM), que busca reivindicaciones territoriales para construir la Nación del Pueblo Mapuche, y la Temucuicui, la comunidad más movilizada.

Las políticas llevadas a cabo en la zona han sido ineficientes, poco claras. Las soluciones deben comenzar por tener datos específicos de cuantas tierras y hectáreas están en conflictos jurídicos, cuales son las comunidades afectadas, analizar si es correcto que las decisiones finales recaigan exclusivamente en el director de la CONADI, los atropellos al Estado de Derecho, entre otros.

A raíz de lo anterior, parece haber un avance. El martes 29 de septiembre la Presidente envió  al Parlamento dos nuevos proyectos de ley que buscan dar una nueva institucionalidad a la política de los pueblos mapuches, solicitando la creación de Ministerio de Asuntos Indígenas otorgándole el carácter de Secretaría de Estado y una Agencia de Desarrollo Indígena, servicio público descentralizado, con personalidad jurídica y patrimonio propio.

Sin embargo, más allá  de los proyectos, las políticas a futuro deben tomarse con firmeza, sin perder la dirección, con soluciones concretas a la dura realidad que se vive en la zona, en donde, los principales afectados son los propios mapuches quienes han visto arrasado no solo su entorno socio-económico, sino también su libertad, sus familias y su propia cultura. Hay que generar el cambio que no se ha visto en los últimos 15 años de Concertación, donde las comunidades afectadas no han visto desarrollo, sufriendo el asedio de grupos violentistas y un desgaste constante a la democracia. 

Foto mía

4 comentarios »

  1. Es interesante la manera en que se aborda un tema tan complejo como el conflicto en la Araucanía,
    donde se involucran factores económicos, étnicos y políticos ademas de intereses propios de inescrupulosos que buscan siempre comodidad y bienestar propio, y es así como ha actuado la concertación, durante 20 años, y ayer escuchaba al Señor Ricardo Lagos decir que su sueño es ver 20 años mas de concertación! o sea podríamos decir que el Señor Lagos disfrutaría ver 20 años mas de corrupción, VIOLENCIA, discriminación, desigualdad y “acomodación” de unos pocos! 20 años más de conflicto donde lo que abunda son las ideas y promesas y en la practica continua siendo lo mismo, despilfarrando fondos de educación y salud, justificando trabajos en conflictos como el de la Araucania, por ejemplo, cuando todos sabemos que es un tema que la Concertación no ha sido ni sera capaz de solucionar.

  2. Muy interesante y serio el artículo. Aborda todas las áreas del confilcto dejando en evidencia la negligencia del actual Gobierno para atender un problema que ya se arrastra por años y frente al cual lamentablemente no se asoma una pronta solución.

  3. si bien el conflicto con la nación mapuche, es un tema complejo, que involucra a una cultura diferente, con principios tan diferentes, y que ha generado anticuerpos ante el chileno promedio, es importante destacar la historia del pueblo mapuche dentro del país, que fue incluido y reprimido con extrema brutalidad, con la denominada “pacificación de la araucanía” a fines del siglo XIX y principio del XX. es importante comprender que la reivindicación que este pueblo quiere experimentar es totalmente válida y con principios, aunque, como sucede en la democracia de la concertación, se ha desfigurado y ha sido capitalizada por aquellos que se juntan los fines de semana a repartirse el país y sus riquezas, de manera inescrupulosa y poco elaborada, desviando la atención de los temas centrales, a través de medidas que generarán más burocracia y desperdicio de recursos. además, es valido preguntarse como será la representatividad de las otras etnias indígenas del país en este ministerio y si tendrá una acción real, o pasará a ser otro “palo blanco” de la concertación.

    muy buen articulo felipe, sólido y con fundamentos.

  4. Anoche escuchaba en Tolerancia Cero lo que significaría para la concertación salir del poder. Adultos ya mayores (o en edad de comenzxar a serlo) comenzando a buscar trabajo por primera vez, muchos son títulos académicos necesarios, cursos, estudios, perfeccionamientos ni experiencia real a los cargos que postulan (menos de asesores of course).
    Estamos hablando de personas (de ambos sexos) de manos suaves, ropas impecables, bien perfumados y sin rastros de quemaduras de sol en el cuerpo ¿cuál es el porcentaje similar respecto al resto de la población que trabaja desde universitarios al que vende halados en las micros o pide monedas en la Catedral???,…
    El Chile que queremos es con justicial social pata todos…los mapuches también tienen derechos y nuesra constitución asegura que NADIE SERÁ PRIVADO DE SU PROPIEDAD.
    A devolver entonces a sus legítimos dueños lo que les pertenece.

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